Un incendio evitable (algo que nunca debió ocurrir)
UN INCENDIO QUE NUNCA DEBIO OCURRIR:
(resultado de la combinación de organismos públicos que no controlan y leyes que no se aplican)
Toda la sociedad se vio conmovida por el irracional e injustificado incendio de gran parte de una escuela pública, que paradójicamente recién había sido restaurada.
Toda la sociedad deberá hacerse cargo nuevamente de los costos y de las horas de trabajo solidario, que nuevamente insumirán las reparaciones
Sin embargo, si los organismos públicos hubieran cumplido adecuadamente con la función para la cual fueron creados, y por la cual reciben dinero de los contribuyentes, nada de esto hubiera sucedido.
En primer lugar es responsable la policía y el ministerio del interior, por no controlar adecuadamente a sus funcionarios, dado que el servicio de vigilancia contratado y pagado adicionalmente a su presupuesto, por otro organismo del estado, en este caso Primaria, no estaba cumpliendo su función en dicha escuela, lo cual permitió el acto de vandalismo que culminó en el incendio de la escuela.
Es de tal magnitud la falta de control que luego de este evento, en un control parcial, se detectó que el 30% de los funcionarios no se encontraban en el lugar que debían de estar vigilando, para que hechos como estos no se repitan.
También es responsable Primaria, dado que no controla que la vigilancia por la cual paga, sea efectivamente cumplida.
Pero también son responsables el ministerio del interior, la policía y la justicia por la situación de inseguridad en constante aumento, que lleva a que este tipo de actos (robos, incendios, actos de vandalismo sobre escuelas y espacios públicos) sean algo común y reiterado, llegando a la insólita situación de que Primaria gaste más dinero en proveer seguridad a sus locales educativos, que en dotarlos de material didáctico, lo cual es prioritario para el cumplimiento de su función.
O sea, que los ciudadanos, que ya destinan dinero a seguridad a través del ministerio del interior, se ven en la necesidad de destinar más dinero aún a seguridad, insólitamente dinero que es sustraído a los fines educativos que los debería destinar Primaria.
Tanto el ministerio del interior, como la justicia, son responsables por la no aplicación de las leyes vigentes, dado que si aplicaran las mismas, este incendio y destrucción de una escuela nunca hubiera ocurrido, dado que la ley de vagancia (vigente y no aplicada) estipula que las personas no pueden permanecer en situación de vagancia, no pueden alcoholizarse ni drogarse en la vía pública, no pueden poseer bienes o dinero cuya procedencia no puedan justificar, ni pueden permanecer ocupando espacios públicos, sin que se los recluya en una institución de rehabilitación.
Todos estos ítems se aplican perfectamente al individuo responsable de este incendio.
Por lo tanto el no haber actuado como lo indica la ley, hace a las autoridades responsables por omisión de este lamentable hecho: un incendio absolutamente prevenible, que pudo y debió ser evitado.
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