miércoles, 23 de octubre de 2024

Impuestos y asentamientos irregulares

 23.11.2014 16:27

“La mitad de los asentamientos del país se encuentran en la capital. Son 412, según la Intendencia de Montevideo, lo que refleja un crecimiento de estos núcleos poblacionales irregulares; al comienzo de la administración Ehrlich había 365.”

Llama la atención que, en el medio de un constante crecimiento del PBI desde hace años, y de una promocionada reducción de la pobreza, los asentamientos irregulares no paren de crecer. 

O bien hablan del fracaso de las políticas económicas, sociales y distributivas de la riqueza basadas en las ayudas económicas y en la redistribución impositiva, o bien reflejan que a los asalariados y pobres, les resulta cada vez más difícil acceder a una vivienda formal.

El aumento de las cargas impositivas sobre las viviendas determina el aumento de precios, y el alejamiento de las personas del mercado formal de viviendas, tanto para comprar como para alquilar, dado que en un asentamiento no pagan las cargas impositivas que tienen las viviendas formales, logrando abaratar los costos de la construcción y refacción de vivienda y por supuesto del alquiler.

Detalle de impuestos sobre una vivienda:

Al comprarla: IVA (1° venta), ITP, tasas, timbres e IVA sobre honorarios de escribanía, IVA sobre comisión de inmobiliaria

Al usufructuarla: Contribución Inmobiliaria, impuestos de puerta, tasa de saneamiento, e impuesto de primaria, además impuesto al patrimonio.

Al reformarla: IVA sobre materiales, aportes al BPS, tasas y timbres por trámites en la IMM, IVA sobre honorarios de arquitectos.

Al venderla: ITP, IRPF, más IVA sobre comisiones de inmobiliaria.

En caso del alquiler, hay que sumarle el IRPF sobre los alquileres

En total son más de una docena de impuestos distintos sobre el mismo bien, que es algo tan superfluo, lujoso, e innecesario como una vivienda formal.

Es bastante ilusorio pensar que los impuestos los pagan los que construyen las viviendas. Estos simplemente transfieren al precio de venta o del alquiler los costos impositivos que deben asumir. Por lo tanto, los impuestos siempre los terminan pagando los más pobres.

Sería hora de pensar en reducir las cargas impositivas sobre las viviendas, en lugar de pensar en que es posible seguir incrementando los impuestos, como plantea el MPP en un documento donde propone incrementar la contribución inmobiliaria. 

Este planteo va en sentido contrario al plan de promoción de la vivienda de interés social, que promovió y logró la construcción de vivienda en áreas de la ciudad donde la construcción de vivienda nueva era prácticamente inexistente, debido precisamente entre otras cosas, a la elevada carga impositiva que soportaba la vivienda. 

Lo único que tuvo que hacer el gobierno fue reducir la carga impositiva, y comenzaron a construirse rápidamente varios miles de viviendas.

Además, en caso de seguir incrementando la carga impositiva a un sector de la ciudad, se logrará incrementar el proceso de segmentación de la ciudad en un sector de ricos, que puede pagar altos impuestos, y un sector de pobres, mayoritariamente en la periferia y en asentamientos. No parece ser esta una política que contribuya a la integración social que se pregona.

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