lunes, 21 de octubre de 2024

Problemas de convivencia ciudadana que la ley de Vagancia, vigente, solucionaría.

 13.08.2015 18:59

La aplicación de la ley de vagancia vigente ( y que las autoridades sin justificación alguna deciden no aplicar) permite solucionar todos estos problemas. Tal vez una acción de amparo obligaría a que las autoridades hagan algo tan elemental como es la aplicación de la ley a todos los ciudadanos por igual.

Carta publicada en -ECOS- El País 13-8-15

Vecinos preocupados

Montevideo

¿Convivencia ciudadana?

*|Un grupo de comerciantes de Colón, Garzón y Lezica enfrentan desde hace dos años (efecto colateral del corredor Garzón), una situación de violencia pública que va en permanente crecimiento.

Entre otras cosas, el corredor Garzón al reducir al mínimo los estacionamientos en el área comercial, generó que decenas de indigentes, drogadictos, arrebatadores, en actitud que podríamos calificar de “tribu urbana”, se han adueñado de las calles, la Plaza Vidiella y veredas.

Caso parecido al publicado hace poco en la calle Convención, con el agravante del medio netamente barrial y pueblerino de nuestra zona, el cual se limita cada vez más con esta situación, a lo cual se suma el comercio informal que ocupa casi todas las veredas y hace imposible un desarrollo fluido de público. Hay arrebatos, insultos a los propietarios de coches que no ceden ante la propina a “prepo”, rayan los autos, intimidan a los vecinos, etc. Todo esto ante la indiferencia total de la seccional policial y autoridades municipales.

Todo se inicia el 30/4/15, con dos denuncias simultáneas ante la Seccional Nº 21 y la IMM y los fallos del juez del 12/5/15 y 29/5/15, que en nada ayudaron a mejorar la situación. Los comerciantes, que en su momento fuimos seis, recibimos el apoyo del centro comercial, ya que esta situación es común en todo Colón, desde Carve hasta Besnes e Irigoyen, y en todo el perímetro de Plaza Vidiella, donde la situación es igual o peor.

La situación sigue incambiada y con derivaciones que pueden llegar a empeorar, ya que no sabemos de qué manera estos elementos conocen la identidad de los denunciantes y vivimos ante una permanente agresión gestual y verbal.

Si nos basamos en roles ciudadanos, entendemos que no nos toca decidir a nosotros sobre el destino de estos individuos, lo que sí sabemos es que un sentimiento de desprotección total nos invade.

El jueves pasado, uno de estos indigentes fue atropellado en el carril central del corredor Garzón por un ómnibus; fue retirado inconsciente por una ambulancia y además una señora mayor (pasajera del ómnibus) con la frenada resultó gravemente herida al caer dentro del ómnibus.

Hoy la situación es la misma y tiende a verse peor. La prioridad, entendemos, es sacar estos elementos de las calles y poner debidamente identificado un cuidacoches por cuadra, como reza la reglamentación municipal.

La Seccional de Policía Nº 21 declara que no es problema de ellos. La IMM manifiesta que tampoco es su responsabilidad.

Nosotros no podemos abandonar nuestra rutina de trabajo para peregrinar por oficinas públicas.

¿En manos de quién queda esto? Además, con el crecimiento del vandalismo en la zona no queda pared, vidriera o puerta sin vandalizar, sea particular o comercial.

Los arrebatos no ceden y cada vez es mayor el porcentaje que evita denunciar.

Menores y mayores “visitan” casi diariamente negocios elegidos, tipo “ring-raje” agarrando lo que pueden.

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